Cada vez que ella omitía me dañaba,
era como si usara una mascara día y noche
y cada que se lo intentaba decir...
Tomaba sus cosas y se marchaba.
Jamás respondió.
Nunca era capaz de tomar el riesgo,
de segui junto a mi;
Siempre quería escapar.
Prefería extrañarme
y buscarme en otros brazos
que continuar viéndome a la cara.
Como si al final nos fuésemos a odiar.
Lo malo quizá...
es que las sensaciones eran múltiples
pero el odio nunca llegaba.
Al final su alma le pedía a gritos
regocijarse junto a la mía;
Yo cansado, acabado... casi perpetuo
esperaba paciente su llegada.
Pero cada vez,
mientras volvía,
las extensas esperas me consumían
y transformaban en un ser enfermo, desquiciado...
con un amor lúgubre y enfermizo.
· · ·
Sus abrazos desesperados,
mis manos sobre su cuello…
y ese silencio que me hacia enloquecer.
¡DIMELO, HABLA!
Me exasperaba.
Neuróticamente se lo exigía.
Nunca entendí porque volvía a mí.
Nunca comprendí siquiera
Por que en lugar de mirarme con miedo…
Me miraba con esos ojos profundos y lastimeros…
Acompañados siempre del maldito mutismo.
Muchas veces…
aun incluso cuando despierto
y no tengo más
que un monton de metaforicos recuerdos
Me pregunto
¿Cómo llegamos a esto?
Y me siento a esperar
a que nuevamente me venga a visitar.


1 comentarios:
esto iba dedicado a un seudo amigo pero yah no u_ú
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