Es interesante a veces notar como mi padre solo escucha, asiente y se distrae; mientras mi vieja le cuenta sobre vidas ajenas (cagüines). Es increíble la forma en la que se queda tan pero tan tranquilo. Lo divertido es que la escucha, de verdad lo hace, pero jamás se mete... no más allá de asentir.
Mi viejo me agrada.
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